martes, 13 de enero de 2026

Cuando las ovejas paseaban por las calles y pastaban en los campos de Villabrázaro

 MARÍA EUGENIA MORRO GERAS

La idea de escribir este artículo, es porque ahora ya no se ve ninguna oveja al pasear por Villabrázaro, lo cual hace aparecer la nostalgia en los que he hemos vivido otras épocas.


INTRODUCCIÓN

El ganado ovino siempre ha tenido una gran presencia en todos los pueblos de Zamora. La convivencia con este tipo de animales era de lo más normal, pues varias familias vivían de ellos y las ovejas recorrían las calles de los pueblos y pastaban en los campos.

Villabrázaro no iba a ser menos, y hubo al menos 14 pastores: Severino y su pastor contratado de fuera, Segundo Rubio, Donino Vega, Alberto Muñiz, Emilio Porras, Manolo Posada y sus hijos Santi, Jaime y Ciano; Julito Porras y su hijo Santi; Avelino Porras y sus hijos Amadeo y Ciano.

Las ovejas eran marcadas con la inicial de su propietario, quiero recordar de rojo.

El pastor de Villabrázaro Santiago Posadas con su rebaño, saliendo del pueblo por el camino de Pobladura


Aquí se puede observar bien la especie de ovejas churras de Villabrázaro y San Román del Valle

Solían tener a los rebaños en sus casas, en grandes corrales, y el ritual de sacarlas a pastar, era realmente bonito, al menos así lo veía de pequeña.

A las 5 de la tarde, me ponía en la puerta de la casa de mi abuela Angelita, al lado del antiguo Ayuntamiento, para ver el "desfile" de las ovejas que bajaban sonando con sus cencerros, custodiadas por perros y dirigidas por el pastor.

Era un precioso espectáculo y un gran aliciente para los niños y niñas veraneantes, que en la ciudad no tenían la oportunidad de ver este tipo de cosas.

María Eugenia Morro Geras con menos de 2 años, en la puerta de la casa de su bisabuela Eulalia, mirando curiosa cómo bajaban las ovejas a las 5 de la tarde. Calle Mayor 39, enfrente del Ayuntamiento

La verdad es que no importaba que las calles estuvieran llenas de pequeñas cagaritas redondas ("Cagaritas de oveja" se refiere al excremento de las ovejas, comúnmente conocido como "cagarruta"), pues la vida en Villabrázaro era una coexistencia sana y agradable con los animales de todo tipo, los cuales estaban en las casas, como perros, gatos, vacas, caballos, burros, mulas, cerdos, gallinas, palomas, conejos y demás "bicherío".

 

¿DÓNDE PASTABAN?

Las ovejas guiadas por su pastor, el cual llevaba su cayado y zurrón, se adentraban en los campos de regadío y secano. Solían comer los restos de los rastrojos, con el permiso expreso del dueño de la tierra, y también se alimentaban de hierbas de otras zonas más frondosas.

Pastor con su zurrón, cayado y perro. Foto de Chany Sebastián

Rebaño en la Tabernilla, saliendo del pueblo a la derecha de la carretera de Pobladura


Rebaño pastando y bebiendo en el río Órbigo, en la zona de Vecilla de la Polvorosa

En ocasiones llevaban burro para transportar cargas pesadas y provisiones por terrenos difíciles, pero también los usaban como animales protectores de rebaños contra depredadores (por su fuerza y rebuzno de alerta).

Es muy interesante el testimonio de mi amigo Santiago Porras Casado, que me cuenta con emoción, cómo con 9 añitos, ya iba solo con 250 ovejas que eran más grandes que él, y dos perros. Salía al Monte, a la Manga, al Prado, a la Presa, y se llevaba la comida desde por la mañana.

Se pasaban todo el día fuera, y regresaban por la tarde-noche a las 21:00h., al menos en verano, que es cuando podía observarlas más tiempo.

Ovejas pastando en Santa Cristina de la Polvorosa, en los terrenos de "Quesos El Zamorral"

En el siglo XX, la alimentación de las ovejas en invierno se basaba principalmente en forraje conservado como heno (hierba segada, seca, para alimento del ganado) o ensilaje, complementado con granos de cereales como maíz, cebada, trigo o avena

Estaban en las cuadras y eran ordeñadas a mano. Mucho después en las naves, supongo que ya habría máquinas ordeñadoras.

Para los ganaderos era una vida sacrificada, pues no había descanso; todos los días había que atender a las ovejas.

 

PRODUCTOS

El tipo de oveja del pueblo era la churra, de colores blancas, marrones y negras.

Cuando tocaba el tiempo de esquilar, se les cortaba la lana y se vendía. También ésta se utilizaba para colchones y para hilar.

Lana recién esquilada

La leche era bien apreciada, y se fabricaban exquisitos quesos. En el blog de Mariyerbas se puede encontrar la manera tradicional de hacerlos en Villabrázaro: 

Queso artesanal de oveja tal y como se hacía en Villabrázaro, elaborado por Mari Carmen Casado (q.e.p.d.)

Era costumbre comprar a los pastores un pequeño corderito lechal para cocinarlo en fechas especiales.


EL PERRO

Los perros ovejeros, son tremendamente inteligentes, y están preparados tanto para conducir el rebaño como para protegerlos de peligros, como la amenaza tradicional del lobo.

Los mastines, una raza especialmente grande y valiente, se convertían en adalides de las pobres ovejas que sufrían, generalmente de noche, el ataque de lobos hambrientos, llegando a ahuyentarlos y consiguientemente salvar al rebaño.

Perro mastín, de los mejores razas para defender a los rebaños de depredadores

LA TRASHUMANCIA

Desde siempre, ha habido un flujo muy grande de rebaños y personas entre las zonas de León y Zamora, y otras zonas de Zamora, y la de más al sur, Extremadura, pues en época en que no había comida para las ovejas, éstas subían al norte durante una temporada. En Villabrázaro, la calle Real es la cañada por donde transitaban, formando parte de la Ruta de la Plata.

De esta manera, son enormemente conocidas las cañadas y caminos de trashumancia que recorren toda la geografía española, no solamente pasando por Zamora, sino por ciudades como Madrid, donde una vez al año, se paraliza el centro, pues las ovejas viajan por sus caminos habituales en busca de pastos.

También se han mezclado costumbres de ambas zonas, como en la gastronomía las famosas migas, comida consistente que son ya patrimonio nacional, bien sean con leche en el desayuno o acompañadas de embutido y aceitunas en la comida.

Ya se van los pastores a la Extremadura
Ya se van los pastores a la Extremadura
Ya se queda la sierra triste y oscura


ACTUALIDAD

Hace como 10 años, aún me encontraba rebaños cuando atravesaba los pueblos del Valle con la bicicleta. Los pastores, muy amables, silbaban y ordenaban con los perros, que se apartaran un poco para dejarme pasar.

Con las nuevas leyes para que todo fuera más higiénico, se prohibió la estancia de las ovejas en las casas del pueblo, y obligaron a meterlas en naves a las afueras. Así se hizo, y había tres: al salir del pueblo, por la carretera de Pobladura a la izquierda (de Santi y su hermano Ciano), enfrente del cementerio (no eran del pueblo) y en el camino hacia el monte por el Camino Vecinal (personas de fuera del pueblo).

Ovejas en una nave

A día de hoy, no queda ningún rebaño de ovejas en Villabrázaro, lo cual es muy triste, pues ha desaparecido una tradición ancestral, siendo los pastores elementos que han permanecido en la memoria colectiva desde tiempos inmemoriales, incluidos los que acudieron al portal de Belén a adorar al Niño Jesús.


BENEFICIOS

La importancia del pastoreo en la naturaleza y las comunidades rurales es enorme. Por ejemplo, para la prevención y control de fuegos, pues allí donde pasta el ganado, la vegetación se reduce y con ella el riesgo de propagación de las llamas.

Consumir carne de cordero, es apoyar a los ganaderos, y la trashumancia aporta beneficios como el transporte natural de semillas, fertilización de los suelos, reducción de material combustible, dinamización de la economía rural y preservación de la agricultura familiar. [Fuente: Revista Pronto]

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RECOMENDACIÓN: Película "Tres vidas errantes"

Esta maravillosa película, protagonizada por un matrimonio y su hijo preadolescente, se desarrolla en Australia y trata de la vida nómada de estos tres personajes, los cuales van con su carreta de un lugar a otro ganándose la vida como pueden, hasta que recalan temporalmente en un lugar donde se dedican al cuidado de ovejas. Es antológico el duelo entre Robert Mitchum y un anciano competidor para saber quién esquila más ovejas durante todo el día.

Cartel de la película "Tres Vidas Errantes" (1960)


Robert Mitchum, esquilando ovejas a todo trapo para ganar el concurso, en la película "Tres Vidas Errantes"


❤❤ Dedicado con cariño a todos los pastores y sus familias, de Villabrázaro y San Román del Valle ❤❤


AGRADECIMIENTOS

Ángela Geras Alonso

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© Ángela & Mª Eugenia

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