MARÍA EUGENIA MORRO GERAS
Desearía no tener que escribir nada. Tarde, pero me he enterado del fallecimiento de Carlos Francisco Casado, amigo de la infancia y adolescencia, el pasado 15 de enero de 2026.
Éramos familia, pues su abuela Tomasa, era hermana de mi bisabuela Eulalia Aparicio.
Vivíamos al lado, en la misma Calle Mayor, él en el callejón, y a pocos metros, yo en casa de mi abuela, enfrente del Ayuntamiento.
Nos juntábamos los veranos en la calle, en el río, por las noches cuando salíamos a jugar y los mayores tomaban el fresco en el corrillo de la antigua Telefónica.
Su casa siempre estuvo abierta para mí, y la nuestra para él y su hermana Espe, otra gran amiga de la infancia. Una familia hospitalaria a más no poder.
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| En el río Órbigo, de izquierda a derecha: Espe, mi hermano Ignacio, mi hermano Ángel, servidora, y detrás, Carlos Casado. Agosto 1976 |
